viernes, 10 de agosto de 2018

Cecilia Ortiz



Nació en San Casimiro  (estado Aragua) en el año 1951. Estudió Letras en la Universidad Central de Venezuela. En 1978 publicó su primer poemario: Trébol de la memoria.

Entre sus publicaciones se encuentran: La pasión errante (1986), Autorretrato (1993), Naturaleza inventada (2004), Entremarino (2006), Daños espirituales (2007) y La espera imposible (2017).

Ha dirigido numerosos talleres literarios en instituciones pública y privadas.


Poemas de La pasión errante:

I

Imposible dormir.
Oigo el oleaje de su respiración.
El brazo en mi pecho
pulso de la tierra.
He perdido todos los sueños
en su cuerpo.

***

III

Mis besos ahora no duran
más de tres horas.

Antiguamente
eran para la eternidad.

Mis besos no son los mismos
desde que conocieron la muerte.

***

IX

Qué hago ahora que vengo
del planeta de tus brazos.

No me reciben.

No entienden mi desafuero.

Cambiaron las formas,
se expanden las llamas.

No se contienen.

Me dejaste una pasión
que ahora no sirve a nadie.

***

XV

Un universo de tinieblas
nos rodea.
Es a ti a quien amo.

Desnudos, hambrientos,
a la intemperie,
sin cielo.

Los cuerpos se buscan.

No hay paz
hasta que el sol de la piel
los esparce.

Entra la luz por la ventana.
La vida muere en los sentidos.
Otro final conduce al encuentro.

***

XXIV

Abrázame.

Sólo la piel restaura lo perdido.

En la oscuridad está el abrigo.

***

Poemas de Autorretrato:

Paraíso grabado

Luna huye conmigo
hacia la noche borrada
Sol desciende como aspiro
Ave vuélame en plumas febriles
Barca húndeme y tropieza
los pedazos de madera
llévame en aguas desconocidas
Ventana acércame a los cristales húmedos
Ruido ensordece la voz alada
Fantasmas bajen de mí
disuelvan sus pesadas redes
Paz habita la cáscara
Pieles únanse en el descanso
Besos quemen la boca
Llaves abran el paraíso grabado

***

Anonimato

Si muerdo de cerca la vida
asusto
Puedo electrocutar la ciudad
pero la ciudad me ignora

***

Tejedora en abril

Tristeza
se acabó la pared colgante
sólo queda la palabra fugada
la punta del hilo
para tejer de nuevo

***

Temblor del día

Vivo en el futuro
Página devorada por las horas
Amo ese día brillante que tiembla por mi día

***

Conquista

Una carga de frutos pesados
no me hace amarga

Soy un ser conquistado  por la delicia


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