lunes, 13 de agosto de 2018
María Clara Salas
Nació en Caracas (1947). Poeta, filósofa y docente universitaria. Doctora en Filosofía por la Universidad Central de Venezuela. Entre sus publicaciones poéticas se encuentran: Dibujos de la sombra (Celarg, 1980), Linos (1989), Un tiempo más bajo los árboles (Monte Ávila Editores, 1991), Cantábrico (El pez soluble, 2003), 1606 y otros poemas (2008).
Con Linos obtuvo el Premio Bienal de Literatura "José Rafael Pocaterra" (1986), Premio Municipal de Poesía (1991), Premio Consejo Nacional de la Cultura "Francisco Lazo Martí" (1992), Primera Mención en la Bienal "Mariano Picón Salas" (2001).
A continuación algunos poemas de Un tiempo más bajo los árboles (Caracas, Monte Ávila Editores, 1991):
los elegidos
elegidos son en verdad
los que a sí mismos
se tienen como tales
elegidos por azares propicios
para la sabiduría
y la rara virtud
nos atraen
aunque no somos de su número
especie feliz
oportunos en la risa
diestros en la difícil cualidad
de apreciar lo fugaz
viejos
en el arte de los encantamientos
***
mediodía
a mediodía
brillan las piedras
el cielo parece descender
las hojas de los árboles son espejos
nada se mueve
sin embargo
hay muchos aparecidos
a esta hora
el hálito de los muertos
cruza las sabanas secas
y al pasar
quebramos ramas blancas
muy semejantes a huesos
***
nave
los ojos de la nave
observan el mar
elí dice que tifis fue castigado
por los dioses
dioses arbitratios
celosos
¿acaso podemos estar al margen de lo divino?
¿quién impedirá nuestro viaje
a las aguas celestes?
de ellas venimos
a ellas volveremos
***
un tiempo más bajo los árboles
no hay estación en el río
sólo movimiento
en él disperso
la sorpresa de estar
un tiempo más bajo los árboles
simple tregua
mientras todo se borra
después
otros encontrarán el río
olerán las flores
conocerán también
el esplendor del mundo
***
3.
a veces llega
la noción de lo eterno
crece
la belleza inesperada
del movimiento
del árbol
contrario a lo que pueda suponerse
las cosas hablan
repiten
el nombre
del dios desconocido
***
5.
lo sagrado camina por todas partes
sorprende que su presencia
no sea notada
por algunos
la risa de los que se han ido
se oye en los campos
el silencio de la noche
apenas logra
acallar sus voces
la delicia del agua
entra
en nosotros
cuando de improviso es movida
por manos invisibles
***
7.
puedo volver a ese bosque
de doradas hojas
donde las infinitas deidades
de pussin
se tienden sobre la verde hierba
y dejan sus desnudos cuerpos
a merced
de un aire transparente
***
11.
lo importante es el mar
el golpe de la ola
contra las rocas
tu presencia
hijo
tus manos
que prolongarán mi especie
la raza de los vanamente atormentados
la raza de los adoradores del mundo
***
13.
no entiendo
aquello que se dice más allá de los sentidos
este mundo
a veces es perfecto
y es fácil olvidar cualquier otro
***
DEJA QUE TUS SENTIMIENTOS VAGUEN LIBREMENTE
acepta ese sentimiento
pierde la razón
conviene que te burles de ti misma
de esa inclinación desordenada
hoy debes recordar
que eres ceniza
***
TENGO LA IMPRESIÓN
de haber pasado
por alto
momentos importantes
la página blanca
no será llenada
con la insensata
refelexión
dejaré mi cuerpo en la arena
y por esta vez
renegaré del silencio
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